Comparo: Platón versus Popper

Ignacio Escañuela Romana

En su libro La Sociedad Abierta, Popper, filósofo del siglo XX, atacó, entre otras cuestiones, la teoría política de Platón. Estudia el llamado «totalitarismo», piensa que no es exclusivo del siglo XX y lo encuentra también en la teoría política propuesta en La República. Sería, de hecho, una tradición que habría nacido ya con la misma sociedad o civilización. Popper considera que en Atenas se sometió, por vez primera, a los propios valores, creencias, instituciones a un escrutinio crítico. Platón, al proponer una sociedad de tres clases cerradas, con el mando a los llamados sabios, propondría una dictadura que aniquilaría toda libertad individual, privada o pública.

Para entender las diferencias profundas entre los dos filóssofos, es útil partir de la definición de Karl Popper de dos tipos de sociedades. La sociedad cerrada, donde el individuo no es libre y está subordinado a un colectivo y a una verdad incontrovertible. Esa verdad es mágica y tribal. Representa el destino inevitable del ser humano que éste sólo puede aceptar. Una sociedad colectivista, porque la verdad y la justicia no son sometibles a debate y la libertad individual es falsa si esa justicia no se realiza. Frente a la sociedad abierta: aquella en que los individuos pueden y deben adoptar decisiones personales. Donde la verdad es parcial y sometible a debate. Donde las respuestas no se han completado. Basada en una incertidumbre epistemológica que permite discusión y voto.

Platón defiende, según Popper, un sistema político de sociedad cerrada, identificable en una serie de elementos. Primero, esa división estricta en clases: La clase gobernante debe estar separada claramente del resto de la población. Segundo, une el destino del estado con el de la clase gobernante, para ello este grupo debe preservar su pureza basándose en unas rígidas reglas de educación y selección. Tercero, la clase gobernante detenta el monopolio del poder militar y de la educación, pero se le impide toda actividad lucrativa. Cuarto, defiende que se implante una severa censura en todas las actividades culturales de la clase gobernante, tendiéndose a unificar su mentalidad. Debe impedirse toda innovación en materia educativa, religiosa o legislativa. Quinto, el Estado debe ser autárquico, o de otra forma la clase gobernante dependería económicamente.

El carácter estructurado y orgánico de las sociedades cerradas ayuda a satisfacer una profunda necesidad humana de regularidad y de una vida común compartida, decía Popper. Por el contrario, el individualismo, la libertad y la responsabilidad personal que engendran necesariamente las sociedades abiertas hacen que muchos se sientan aislados y ansiosos, pero esta ansiedad, dijo Popper, debe nacer si queremos disfrutar de los mayores beneficios de vivir en una sociedad abierta: la libertad, el progreso social, el aumento del conocimiento y la mejora de la cooperación. «Es el precio que tenemos que pagar por ser humanos» (La sociedad abierta, vol. 1, 176).

Popper acusó a Platón de ser el campeón filosófico de la sociedad cerrada y, en el proceso, sentar las bases del totalitarismo. Traicionando el temperamento abierto y crítico de su mentor Sócrates, en su República, Platón ideó un elaborado sistema que detendría todo cambio político y social y convertiría a la filosofía en un ejecutor de la autoridad. También invertiría la marea de individualismo e igualitarismo que había surgido en la Atenas democrática, estableciendo un sistema jerárquico en el que la libertad y los derechos del individuo se sacrificarían a las necesidades colectivas de la sociedad. Popper califica a la teoría platónica como totalitaria: un intento de establecer un control absoluto de la vida individual por el Estado. Sería una utopía totalitaria (la primera): un retrato ideal de una sociedad perfecta, pero fundada en ese poder absoluto de los sabios sobre los que no saben. Basado en la afirmación de una única verdad posible.

Platón, por el contrario, partía, en su doctrina, de ataques a la democracia basados en una única verdad, la posible corrupción del régimen democrático y la importancia de la retórica, junto a la ineficacia de las decisiones. Si hay verdades, decía, no se pueden votar, si se votan, entonces no gana el mejor sino el retórico o demagogo, o quien es apoyado por intereses poderosos. Este filósofo sostenía, pues, que los derechos democráticos eran un velo que ocultaba el poder de los peores, que votar y ser votado era negativo para los individuos y el colectivo, que abría las puertas a una incertidumbre axiológica basada en la ignorancia.

Pero Platón describió la degeneración gradual de la ciudad y ofreció una explicación filosófica de la misma. Trató de proporcionar una manera de detener esta tendencia natural hacia la decadencia. Este, según Popper, era el objetivo profundo de la sociedad utópica desarrollada en la República: una sociedad cerrada recién fabricada como solución a la tendencia natural a la decadencia moral y política. Se requería la creación de una sociedad de clases rígida y jerárquica gobernada por reyes filósofos, cuyo conocimiento de las Formas evitaría la decadencia y aseguraría la incorruptibilidad de los gobernantes. La Atenas democrática sería sustituida por una sociedad estable e inmutable. Platón veía esto como justicia, pero Popper argumentaba que tenía todas las características del totalitarismo, incluyendo una rígida jerarquía, censura, colectivismo y planificación central, propaganda y engaño (como Platón los llamaba, «nobles mentiras»).

En fin, Popper creía haber revelado profundos vínculos entre la antigua filosofía griega y la hostilidad hacia la sociedad abierta. En el esencialismo (Ideas), el colectivismo (sociedad sobre individuo), el holismo (Idea general sobre identidad individual), el historicismo (un fin de la historia, una evolución general) de Platón, Popper encuentra el proyecto totalitario de Platón. Popper argumentó que estas mismas ideas estaban también en el corazón del totalitarismo moderno y se darían en dos filósofos del siglo XIX: Hegel y Marx, a quienes Popper acusó de facilitar la aparición de las sociedades cerradas modernas. 

Referencias:

(Enrique Fojón: file:///C:/Users/usuario/Downloads/Dialnet-Popper-610079.pdf)

(https://iep.utm.edu/popp-pol/)