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Aristóteles. Política. Algunas ideas.
Ignacio Escañuela Romana
12 noviembre, 2024
Fuentes:
Werner Jaeger (1983). Aristóteles. Madrid: FCE (WJ)
Knoll, M. (2017). Aristóteles y el pensamiento político aristocrático. Revista de filosofía, 73, 87-106. (KM)
Michael Sandel (2012). Justicia: ¿Hacemos lo que debemos?. Debolsillo (MS)
Aristóteles fue discípulo de Platón durante largo años. Luego fue distinguiendo su pensamiento en las diferentes áres. (WJ)
El objetivo de Platón fue hacer de la política ciencia, uniéndola a la teoría de la virtud individual y basándola en el conocimiento de la Idea del Bien. (WJ)
La República de Platón está construida sobre una investigación de la esencia de la justicia. Y se plantea un ideal absoluto, una especie de utopía o Estado ideal (WJ)
Aristóteles plantea más bien un Estado real, y la investigación es empírica, y no de construcción lógica de un modelo como en Platón. (WJ)
Pero Platón y Aristóteles plantean que el fin del Estado es el mismo que el fin del individuo, por lo tanto, política y ética plantean lo mismo. El mejor Estado es el que asegura a sus ciudadanos la mejor vida.
Existen dos interpretaciones muy comunes de cuál sea la mejor polis (el mejor sistema político) en Aristóteles: (KM)
- Unos piensan que Aristóteles defendía una politeia, una especie de social democracia aristotélica. Por ejemplo, Martha Nussbaum).
- Otros como KM que Aristóteles participa en la tradición de pensamiento político aristocrático (como Teognis, Heráclito, Platón). Critican la democracia y el igualitarismo. Debe gobernar quien tiene virtud cívica. Para Platón estos serán quienes han adquirido por educación la sabiduría.
Aristóteles clasifica los sistemas políticos en su libro la Política en seis tipos: (KM)
- Monarquía el gobierno de uno para el interés común. Tiranía si es en el interés del monarca, que está más allá de las leyes.
- Aristocracia, como el de unos pocos, los virtuosos, para el bien común. Oligarquía como el gobierno de los ricos, para su beneficio.
- República para el gobierno de “la masa” para el bien colectivo. Democracia si es en el interés de los pobres.
En el libro V de la Ética a Nicómaco: la justicia universal es obedecer las leyes de la polis. La justicia particular puede ser distributiva y conmutativa. Distributiva es dar dinero, honores, cargos políticos… Las personas recibirán beneficios en función de su mérito o valor (en la aristocracia por la virtud de las personas, en democracia la libertad, en la oligarquía la riqueza). MS da énfasis a la idea meritocrática, una de lasprincipales respuestas en la historia. Las otras dos: utilitarismo (Bentham), escuela de los derechos (Kant).
Tres elementos fundamentales (con relaciones de poder) en la sociedad:
- Relación amo – esclavo (es una sociedad esclavista). Recordar que Aristóteles plantea que el esclavo lo es por naturaleza, aunque existe un debate acerca de qué significa esto en Aristóteles.
- Relación familiar, entre hombre y mujer, e hijos. Recordar que Aristóteles, siguiendo el modelo de su ápoca, plantea un patriarcado.
- Relación gobernantes – súbditos.
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La sociedad de la confusión
Ignacio Escañuela Romana
5 de octubre de 2024
Enlace al artículo en Philpapers:
I. Escañuela Romana, La sociedad de la confusión – PhilPapers
Estamos inmersos en el olvido y rechazo de la política. Al mismo tiempo, el espacio público se mueve en una vorágine de cuestiones inmediatas, la economía, el paro, la vivienda, la carga y el reparto fiscales, la tecnología, la política exterior, la educación y la sanidad, las formas de discriminación, etc. Por supuesto, todos esos problemas son fundamentales, pero es importante pararse a pensar acerca de la esfera pública, que se encuentra actualmente en crisis, ante un conjunto de problemas y carencias, en las polémicas diarias entre fuerzas políticas e interpretaciones, en la recepción de consignas breves y mensajes sincopados. Se dice mucho, se denuncia mucho más, se polemiza todo, se extiende la sensación de indignación, se olvida la exposición razonada.
La esfera pública está formada por todos los ciudadanos conforme comparten entre sí sus opiniones, en un plano de igualdad y con relevancia para los asuntos que se refieren a la colectividad. Información, pluralidad, hablar y escuchar como
personas dotadas de dignidad, debates significativos, capacidad de influir en la toma de decisiones de la res publica, todas estas acciones son fundamentales en una democracia. ¿Por qué? Como afirma Hannah Arendt (1), los ciudadanos adquieren la
libertad real cuando determinan en igualdad las decisiones del ámbito de la política, de lo que comparten y se refiere de un modo u otro al poder público. Jürgen Habermas, en varios estudios, entre ellos La Teoría de la Acción Comunicativa (2), desarrolla las bases para el diálogo, partiendo de la independencia de las situaciones de dominio.…
Ir al enlace en Philpapers para ver el documento completo.
(1) Arendt, Hannah (2013). Sobre la revolución (trad. P. Bravo). Madrid: Alianza Editorial. Publicación original en 1963.
(2) Habermas, J. (1999). Teoría de la acción comunicativa, I. Racionalidad de la acción y racionalización social (trad. M. Jiménez Redondo). Madrid: Santillana. Publicación
original en 1981. -
Un ahora en la desesperanza
Ignacio Escañuela Romana
¿Cómo vivimos, pues, para que toda la naturaleza se doblegue y estemos en la desazón? «Queríamos cambiar el mundo y el mundo nos cambió a nosotros”, dice Nino Manfredi en la película de Ettore Scola, C’eravamo tanto amati, algo tan expresivo de este modo vital que nos domina. Pero aspirar a que no nos transforme lo que vivimos parece imposible, incluso desafortunado, ya que un hombre vive siempre en su presente, y al hacerlo habita con sus semejantes. Sólo así es posible vivir en una sociedad política, hacer una esfera pública. La política nace de compartir juntos, palabras y actos, nos recuerda Hannah Arendt (3).
Texto completo:
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La sociedad de la confusión
I. Escañuela Romana
Abstract
La sociedad de la información se ha trocado en la sociedad de la confusión. Cuanto más se dice, menos veracidad (confianza en la verdad) se tiene, más ruido se alcanza. En esta sociedad, la esfera pública no puede darse con la necesaria transparencia y libertad. Es imprescindible la esfera del debate plural y la transparencia informativa, del discurso. Pero no hay debate efectivo si no se dan el reconocimiento de la incertidumbre y la opinión, en el marco de consensos o valores compartidos. Un encuentro que nos sitúa en la posición del otro para entenderla, aunque no se esté de acuerdo.Artículo completo:
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Perfección
Ignacio Escañuela Romana
Agosto 2024
Graduamos lo perfecto e imperfecto, jerarquizamos la naturaleza, clasificamos y predecimos los conceptos que, a menudo, ni siquiera nosotros comprendemos en su totalidad, que se nos imponen. Fijamos valores para categorizar, construimos mundos imaginarios y modificamos según nuestros modelos preconcebidos, con la técnica, todo lo que nos rodea, y lo queremos verter en lo que nos es útil.
En realidad, no estamos satisfechos con nada y sólo lo que nos sirve y es nuestro producto existe. Así, como un ser desesperado, fabricamos realidades, nos colocamos como el criterio, como el referente del universo.
Hasta que finalmente añoramos lo primigenio, cuando el mundo era selva y el río sinuoso se deslizaba hacia la desembocadura y las sombras acechantes de la noche creaban pesadillas, la muerte era un realidad diaria y el hombre era un animal satisfecho en sus impulsos no mediados. Una vez lo hemos recordado, lo que somos, retomamos la transformación técnica y seguimos modificándolo todo, incluso a nosotros mismos.
Hasta que finalmente. un día, esos sueños se borren y el animal hombre se haya aniquilado a sí mismo y ya no exista y no recuerde los cantos primigenios, los primeros terrores, las pasiones directas. En ese momento, la técnica, como realidad propia, se impondrá como especie y no existirá nada más que el principio eficacia y la norma perfección. El horror se habrá disipado, ya no habrá extrañamiento, sólo quedará el hecho de la transformación hacia un ideal que se quedó en el camino, al cual servir como a un objeto vacío, referente sólo de sí mismo.
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Vidas no circulares
Ignacio Escañuela Romana.
Imagino que las vidas deberían quedar completas, como una unión entre el principio y final, o como una conclusión que se sigue a los hechos vividos. Algo usual en literatura y cine. Como ir escalando en la historia y demostrar que nada es banal, que se aprende y se logran resultados. Una visión hegeliana de progreso.
No obstante, mi impresión es justo la contraria, que las vidas humanas quedan inconclusas y que los sentidos los construimos nosotros. Literalmente, los inventamos. Bueno, en todo caso, pertenezco a esa tipología humana que no es capaz de anudar conclusiones y a la que los sentidos le parecen, lo percibo, como otra galaxia lejana.
Todas las historias de bien y mal, o héroes y villanos, o culpabilidad para renacer o, simplemente, para purgarla, bien: todo ello me resulta una filfa. No he encontrado jamás que el tiempo lo ponga todo en su sitio. Más bien al contrario, trastoca todo lo que tenía su lugar y deja instalado al sinsentido. Aunque, lo reconozco, admiro la integridad de un Marlowe en su búsqueda de la verdad. Pero tanta novela para un largo adiós que ¿se termina realmente dando?. Cuando lo real es lo que sentimos, las emociones que nos dominan.
Supongo que es una visión pesimista de la vida, como el psicólogo transmite al padre en la película Gente Corriente. Sí me parece estar seguro de que no lograré ya alcanzar conclusiones finales. Ni siquiera intermedias. Pienso que el azar interviene, sin quitarle importancia a nuestras decisiones. Pero, a menudo, no hay ámbito de posibilidades, el Día de la Marmota está bien porque la repetición es aceptable. Pero, ¿es posible soportar levantarte una y otra vez en un bombardeo de la Guerra Mundial?
A veces pienso en todos esos primeros amores que quedaron grabados y superaron las experiencias de los siguientes, como en la historia final de Dublineses, James Joyce. Es cierto que no tiendo a sentir esa conclusión del personaje de Los Muertos: «Mejor pasar audaz al otro mundo en el apogeo de una pasión que marchitarse consumido funestamente por la vida». Pero sí que la vida consume, claro. Lo que sucede es que el conato de Spinoza, o de Tomás, nos impulsa hacia adelante, en la búsqueda de la eternidad.
En El Principito se nos dice que la rosa de su planeta es especial porque la riega y cuida. Creo que tiene razón en esto, pero no toda. Imagino esa flor en mitad del desierto, que pasa desapercibida para los demás, de la que nos habla Los Búfalos de Durham (por cierto, fantástica película). Incluso en la soledad más absoluta, en mitad de las dunas y en el silencio silbante del viento y del roce de las arenas, la fragancia es valiosa como un hecho. Creo que esto, es cierto, he llegado a comprenderlo. El sentido no lo dan los demás totalmente, ni siquiera yo, sino la existencia, sí ese arrojarse hacia afuera, y la valentía en ella. Recordar, pues, a Jünger, porque el valor es un desorden del ser. Hay algo en la derrota humana, ineluctable, que le da grandeza. O, al menos, esto quiero pensar.
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Libros sobre libros
Ignacio Escañuela Romana
Agosto 2014
En algún sitio borgiano debe haber un libro de los libros: el que posee la clave de todo el universo. Es quizá casi imposible encontrarlo, pero entonces no hay posibilidad alguna de saber que es EL libro. Quizá nos planteamos que fuese útil encontrar otro libro adicional en que se nos dijese que ése sí es el libro, pero caeríamos en la cuenta de que puede ser que el otro libro, el que dice que no lo es, sea el certero. Ya que todos los posibles han sido escritos y están en la Biblioteca de Borges.
Al viento, sobre los parajes en que el monje, en su senectud, recoge los fragmentos voladores de los manuscritos quemados, en la ex-biblioteca de Umberto Eco, intentamos con él componer un significado. Sobre los fragmentos, uniendo e imaginando, como hacemos con los datos accesibles de la realidad, intentamos completar verdades posibles: libros completos. Pero nos arriesgamos a unir partes heterogéneas y componer un absurdo: ¿o carecían de sentido los libros originales quemados?.
Quizá termine por ser más provechosa la biblioteca Brautigan de los libros rechazados. ¿Qué libro rechazamos al resto de manuscritos decidiendo su insignificancia?. A veces pienso en todos los textos que fueron dejados por los hombres y el tiempo y que nunca podremos leer. Algunos quemados por el propio autor que los creó.
Quizás el libro de todos los misterios fuese rechazado y olvidado irremisiblemente a partir de un libro inútil y que conocemos. Tal vez encontrásemos los escritos de Heráclito y todos los textos redactados sobre su pensamiento necesitasen un profundo borrado y olvido. O es posible que los echásemos de menos como explicaciones más completas y coherentes que los mismos pensamientos originales.
Desconfío, en global, de la sociedad y los tiempos, de las modas y los resaltes, luego añoro los libros condenados al tiempo que fueron abandonados para el olvido. Ideas poderosas a las que ya no podré nunca acceder, sin remedio.
Como todo, el universo, la historia, en tanto hechos humanos, se despliegan en el tiempo. Quizá hacia el olvido, en los espacios y tiempos vacíos, del que nos habla el monje, al final de la obra de Eco. O hacia las caídas infinitas a donde los fallecidos son arrojados en la Biblioteca de Borges.
Los libros quedan como proyectos que clasificamos en base a otros programas, y éstos a su vez …
(Referencias:
Borges, J. L. (2000) La biblioteca de Babel: Cuentos selectos y un poema. Emece. Publicado por vez primera en 1941.
Eco, U. (2003). El nombre de la Rosa. DEBOLSILLO. Publicada por vez primera en 1980.
Sobre la Biblioteca Braunigan, por ejemplo: González, M. (2014). La biblioteca de los fracasados. El País https://elpais.com/cultura/2014/07/01/babelia/1404218227_025028.html)
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Hijos del tiempo
Ignacio Escañuela Romana
Agosto 2024
En el arte añoramos la universalidad y eternidad, pero somos hijos del tiempo y la cultura. El objeto muestra ser histórico, a pesar de que el sujeto busque ese valor absoluto que es su objetivo. Sin embargo, una conciencia excesiva de esa corriente histórica nos llevaría a la esterilidad de expresar el momento que tiene mucha mayor realidad que cualquier representación intencional que pueda yo hacer. Añoramos, entonces, ese significado que nos trasciende, pero no podemos dejar de ser hombres y estar como productos del tiempo histórico. Buscando lo eterno, nos quedamos en lo temporal. Intentando ser algo sublime, permanecemos como hombres. Lo demás es nada.
El hombre es, así, el ser que se expresa a sí mismo: manifiesta, para sí, la misma existencia. Cuando traza la obra de arte no conoce bien, jamás, su objeto y validez. Se le coloca, frente al mismo creador, como algo oculto. ¿Cómo es posible que cree posibilidades de imposible comprensión?. Quisiéramos escaparnos de nuestra finitud creando algo con validez universal y eterna pero justo cuando lo creamos dejamos de comprenderlo, pues adquiere vida propia. Escapa de nosotros.
Curioso que el valor sea un ente existente y enfrentado, a pesar de que es propiamente humano, en medio de un mundo no humano y anómico. Creamos la realidad axiológica de significados sólo para constatar que dejamos de comprenderla. Es la paradoja de ser hombre.
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Debatir
Ignacio Escañuela Romana
Julio 2024
¿Debate? Para que lo sea es imprescindible dudar de uno mismo y escuchar al otro. A esto Kant le llamó «juicio» (ver la Crítica del Juicio [1]): ser capaz de ponerte en la posición del otro. Pues si no hacemos el esfuerzo de retrotraer con la imaginación lo que el otro está diciendo, si no somos capaces de colocarnos en el lugar del que nos habla para comprender exactamente los fundamentos de lo que afirma y cómo lo hace, ¿cómo vamos a considerar y razonar acerca de la verdad o falsedad de esa argumentación?
…
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¿Qué es Ilustración? Kant (y Foucault)
Ignacio Escañuela Romana
Vamos a analizar el texto de Kant acerca de qué sea Ilustración, una especie de índice de lectura e interpretación. Lo realizo a partir del texto de Foucault donde se plantea esta misma pregunta. Es decir, me ciño al resumen que este filósofo elabora del texto kantiano:
La Ilustración (I.) es la salida del estado de minoría de edad.
Esta minoría es la aceptación que realizamos de la autoridad de otros,cuando deberíamos estar utilizando nuestra propia razón (somos heterónomos cuando deberíamos ser autónomos, o dicho de otro modo somos autónoos para decidir que no lo somos y pasar a la heteronomía).
Tres ejemplos: un libro ocupa el lugar de nuestro entendimiento, un director espiritual manda sobre nuestra consciencia, un médico decide sobre nuestro régimen o estilo de vida. Sería un ejemplo por cada pregunta kantiana: ¿qué debo conocer? (razón teórica), ¿qué debo hacer? (razón práctica), ¿qué puedo esperar?.
Luego la I. es una modificación de la relación entre voluntad, autoridad y fundamento racional de la verdad. Lo que quiero, en lo que me influyen, lo que fundo racionalmente.
La I. es un hecho (algo histórico), per también una obligación individual y social. El hombre es responsable de su propia minoría.
Lema de la I.: Sapere Aude. Ten el coraje de conocer. Es su característica, pero también es una propuesta.
La I. tiene una parte individual (valor personal), y otra social (propuesta para todos).
La I. es un cambio: interpretable como histórico que afecta a la estructura socio-política, y como modificación en la estructura de la humanidad del ser humano. Aquí hay una ambigüedad en el texto.
Dos condiciones para que el hombre salga de su minoría (espirituales e institucionales).
Primera condición, distinguir lo que corresponde a la obediencia y lo que corresponde al uso de la razón. La minoría es un «obedeced, no razonéis». La I. propone un «obedeced y razonad cuando queráis». Por ej., obligación de pagar impuestos, pero razonar cuanto se quiera sobre fiscalidad. Pero en esto no parece existir ninguna novedad doctrinal.
Segundo, distinguir entre los usos privado y público de la razón. La razón es sumisa en el privado, libre en el público. El uso privado de la razón por el hombre se da cuando éste es un empleado o funcionario, cuando ejerce como un puesto con una función en la sociedad. La razón debe someterse a esos fines particulares. Por ej., el funcionario recaudador de impuestos puede no estar personalmente a favor del sistema fiscal, mas no puede expresarlo así mientras esté en funciones de funcionario.
El uso público es razonar como persona, y es libre y público. Entonces, la razón es universal, de uso libre y de uso público. Universal en tanto libre de todo uso particular.
¿Cómo asegurar un uso público de la razón? ¿Qué condiciones sociales y políticas deben existir para esa seguridad?. «Cómo el uso de la razón puede tomar la forma pública que le es necesaria, cómo la audacia de saber puede ejercerse a la luz del día, mientras que los individuos obedecen tan exactamente como sea posible» (Foucault, comentando a Kant).
Kant termina proponiendo a Federico II, en términos apenas velados, una especie de contrato. El contrato de un despotismo racional con la libre razón: el uso público y libre de la razón autónoma será la mejor garantía de la obediencia, a condición de que el propio principio político al que hay que obedecer sea conforme a la razón universal (sin fines particulares).
La I. es el momento en que la humanidad va a hacer uso de su propia razón, sin someterse a ninguna autoridad. Es, pues, el momento en que una Crítica, en sentido kantiano, es necesaria: fijar las condiciones de posibilidad de la razón universal (que resuelve qué puede conocerse, qué debe hacerse, qué cabe esperar).
[Kant introduce en el texto, por lo tanto, una doble reflexión: crítica y sobre la historia. Analiza el momento en el que escribe y a causa del cual escribe. El «hoy» como diferencia en la historia y como motivo para la filosofía] (Esto, dice Foucault, «me parece que es la novedad de este texto»)
Fuente:Foucault, M. (1993). Un inédito:¿ Qué es la Ilustración?(Presentación de Antonio Campillo). Daimon Revista Internacional de Filosofia, (7), 5-18.