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  • FILOSOFÍA MEDIEVAL. Un muy breve resumen

    FILOSOFÍA MEDIEVAL. CONTEXTO TOMÁS DE AQUINO.

    Ignacio Escañuela Romana.

    Fuentes:

    recursos.cnice.mec.es/filosofia/swf/unidad18.swf 

    http://recursostic.educacion.es/bachillerato/proyectofilosofia/web/f2ruta1.php?id_ruta=18&id_etapa=4 

    http://recursostic.educacion.es/bachillerato/proyectofilosofia/web/f2ruta1.php?id_ruta=18&id_etapa=3

    http://filosofia-reflex.blogspot.com/2015/09/filosofia-medieval.html

    http://www.selectividad.tv/S_FF_3_2_1_S_santo_tomas:_suma_de_teologica.html

    http://recursostic.educacion.es/bachillerato/proyectofilosofia/web/f2ruta1.php?id_ruta=18&id_etapa=2

    http://www.selectividad.tv/S_FF_3_2_2_S_la_existencia_de_dios.html

    Períodos.

    Filosofía Medieval: período de la historia de la filosofía que abarca desde el siglo VIII hasta el siglo XIV. Límites temporales son un tanto convencionales. Los siglos inmediatamente anteriores al IX pueden designarse más propiamente como los de la Patrística. Los siglos inmediatamente posteriores al XIV se consideran como pertenecientes a la filosofía del Renacimiento.

    Por «período patrístico» se entiende el lapso de casi siete siglos comprendido entre la muerte del último de los Apóstoles de Jesucristo (acaecida hacia el año 100) y el comienzo de la Edad Media (hacia el 750). En ese tiempo histórico coexistieron los últimos brotes de la filosofía antigua (platonismo medio y neoplatonismo) y la primera andadura filosófica practicada por pensadores cristianos. La denominación del período ha tenido su origen en la historiografía cristiana, y se basa en el hecho de que muchos de los escritores cristianos de ese tiempo han recibido el título de Padres de la Iglesia. Estos primeros siete siglos de filosofía cristiana suelen dividirse en tres etapas:

    1ª. Desde comienzos del siglo II hasta el Concilio de Nicea (325). Destacan: Justino, Tertuliano, San Ireneo de Lyon, Clemente de Alejandría y Orígenes.

    2ª. Desde Nicea al derrumbamiento del Imperio Romano de Occidente (476). Constituye su etapa de máximo esplendor y destacan figuras tales como: San Basilio, Gregorio Nazianceno, San Gregorio de Nisa, San Ambrosio de Milán, San Jerónimo y San Agustín (354-430).

    3ª Desde comienzos del siglo VI hasta mediados del siglo VIII: Esta última etapa constituye, en el Occidente europeo, la transición a la Edad Media. Pseudo-Dionisio Areopagita, Boecio, Casiodoro y San Isidoro de Sevilla son los autores más representativos.

    La inspiración Cristiana.

    El pensamiento medieval cristiano está centrado evidentemente en torno al cristianismo. Las aportaciones del pensamiento judeocristiano,  frente al pensamiento griego, son las siguientes.

    A- La concepción lineal del tiempo, herencia de la mentalidad judía. Frente a la concepción circular del tiempo griega, que toma por modelo del devenir el tiempo cíclico de la naturaleza observable, la concepción lineal tiene por trasfondo el acontecer histórico del hombre, donde nada se repite. El mundo tiene un punto inicial absoluto (la creación), un trazado, que es el suceder de las generaciones jugándose su destino, y un punto y se acabó, que es el juicio final. Esta concepción se refleja en el papel del Dios cristiano. Mientras que los griegos habían puesto a los dioses en relación con la naturaleza (ya sea como inteligencia ordenadora en Anaxágoras y Platón, o acto puro y motor inmóvil en Aristóteles, ya sea como Razón universal en los estoicos), el cristianismo pone a Dios en relación con el acontecer humano. Dios se ocupa directamente de los asuntos humanos.

    B- La identificación de Dios con la verdad y la sustitución del ideal griego del sabio por el ideal del santo contemplativo. Mientras que el filósofo griego poseía una verdad que había obtenido con el esfuerzo de su inteligencia (una verdad siempre relativa) el hombre cristiano se presentaba en posesión de la verdad definitiva y absoluta, a la que consideraba una gracia de Dios y a la que se adhería por  la fe.

    C- El monoteísmo, que no había sido nunca postulado expresamente por la filosofía griega y que es una herencia de la religión judía.

    D- La omnipotencia de Dios. Los dioses de la filosofía griega no eran omnipotentes: estaban sujetos al orden necesario del mundo.

    E- El creacionismo. La idea judeocristiana de que Dios creó el mundo ex nihilo es extraña a la filosofía griega, la cual pensaba el mundo como eterno.

    F- La idea cristiana del hombre posee las siguientes características: que el hombre es hecho a imagen y semejanza de Dios, que el alma es inmortal (doctrina presente ya en Platón y en otros pensadores griegos), que los cuerpos resucitarán al final de los tiempos. También las nociones de culpa y pecado.

    G- La concepción cristiana de la vida humana traía también  una importante novedad en el ámbito de la doctrina moral. Como vimos en el tema anterior, la filosofía griega es básicamente intelectualista respecto de la moral. En cambio, la moral cristiana no es intelectualista. En el intelectualismo, el mal moral no es sino ignorancia; en el cristianismo el mal moral no es ignorancia, sino pecado, y el pecado es el resultado de dos factores: la maldad humana que inclina al mismo, y la libertad humana, que cede a tal inclinación.

    La Escolástica.

    Durante el siglo IX aparecen, como consecuencia del renacimiento carolingio, las escuelas. Y un cierto saber, cultivado en ellas, que se va a llamar la Escolástica. Por escolástica se entiende, en sentido estricto, aquella especulación filosófico-teológica que se cultivó y desarrolló en las escuelas del propio medioevo, es decir, desde Carlomagno hasta el renacimiento, tal y como ha quedado consignada, sobre todo en la literatura de Sumas y Quaestiones. Originariamente, dichas escuelas fueron las de las catedrales y conventos, más tarde las universidades. En un sentido más amplio se designa también como escolástica el movimiento doctrinal de ese ámbito histórico que, aun sin emplear un método rigurosamente escolar, racional-conceptual, se mueve en el mismo mundo metafísico y religioso, como por ejemplo la mística.

    Ciertos autores han identificado completamente la filosofía medieval con la filosofía cristiana, estimando como a lo sumo incitantes o suplementarios los movimientos de la filosofía árabe y judía. No obstante, la filosofía de los árabes y judíos es conocida por los escolásticos cristianos e influyó fuertemente en ellos, al mismo tiempo que tuvieron el importante papel de ser los transmisores de los textos aristotélicos y dicha aportación caracterizó la época de plenitud de la escolástica.

    Los temas de la Filosofía Medieval.

    Así, a diferencia de lo que había ocurrido con la filosofía griega, que había centrado su reflexión en torno a la determinación del objeto, la filosofía medieval centrará su interés en Dios. La filosofía helenística había dado una orientación práctica al saber, dirigiéndolo hacia la felicidad del hombre. Es el caso del estoicismo y del epicureísmo, que habían colocado a la ética en el vértice del saber. A lo largo de los primeros siglos de nuestra era, la progresiva expansión del cristianismo y otras religiones mistéricas irá provocando la aparición de otros modelos de felicidad o «salvación individual», que competirán con los modelos filosóficos.

    Frente a la inicial hostilidad hacia la filosofía manifestada por algunos de los primeros padres apologistas cristianos, sus continuadores encontrarán en la filosofía, especialmente a partir del desarrollo del neoplatonismo de Plotino, un instrumento útil, no sólo para combatir otras religiones o sistemas filosóficos, sino también para comprender, o intentar comprender, los misterios revelados. Surge de ahí una asociación entre filosofía y cristianismo o, más en general, entre filosofía y religión, que pondrá las bases de la futura filosofía medieval, entre los cristianos, los musulmanes y los judíos. El tema fundamental de reflexión pasará a ser la divinidad, quedando subordinada la comprensión e interpretación del mundo, del hombre, de la sociedad, etc. al conocimiento que se pueda obtener de lo divino. Por consiguiente, las preocupaciones más constantes en la filosofía medieval son las que se centran en la cuestión de la naturaleza y propiedades de Dios y de la relación entre Dios y el mundo en tanto que creador.

    Durante los siglos XI-XIII, las principales controversias que vertebraron el pensamiento medieval fueron las relaciones entre razón y fe, así como el problema de los universales. La fe, que suministra las creencias a las que no se puede renunciar, tratará de entrar en diálogo con la razón. La inicial sumisión de la razón exigida por la fe, dejará paso a una mayor autonomía propugnada, entre otros, por Santo Tomás de Aquino, que conducirá, tras la crisis de la Escolástica, a la reclamación de la independencia de la razón con la que se iniciará la filosofía moderna. Por otra parte, el realismo (trascendente o inmanente), el nominalismo y el conceptualismo fueron corrientes que surgieron como respuesta a la cuestión acerca de los universales. Es decir, bien los conceptos abstractos tienen como referencia algo real, un objeto, sea como fuere conceptuado. Bien es sólo un modo de hablar y conocer: construimos los conceptos abstractos mediante un razonamiento acerca de lo común y diverso. Pero su realidad es sólo mental. Bien

    No obstante, las anteriores caracterizaciones no hacen la debida justicia a la complejidad de la filosofía medieval. Así, por ejemplo, existen ciertos movimientos de la filosofía medieval (especialmente en el dominio de la filosofía natural), análisis y especulaciones que pueden ser considerados como una anticipación del pensamiento científico moderno. En este sentido, la crítica que se hizo de la física aristotélica y su concepción del movimiento fue decisiva para los posteriores inicios de la ciencia renacentista y barroca. Así, las soluciones de los físicos nominalistas (Buridán, Oresmes, Alberto de Sajonia) situaron a la mecánica en el camino de la ciencia moderna. También existen numerosos e importantes desarrollos en ámbitos como la lógica, la semiótica, etc. De todos modos, la filosofía medieval es un pensamiento en el que predominan los intereses ontológicos sobre los gnoseológicos.

    Finalmente, y en lo que se refiere a la filosofía medieval, destacamos algunos de sus filósofos más significativos: siglo IX: Juan Escoto Erigena; siglo X: Alfarabi; siglo XI: Avicena, Avicebrón, San Anselmo, Roscelino; siglo XII: Abelardo, San Bernardo, Pedro Lombardo, Averroes, Maimónides: siglo XIII: Alejandro de Hales, San Alberto Magno, Rogelio Bacon, Pedro Hispano, San Buenaventura, Santo Tomás de Aquino, Sigerio de Brabante, Ramón Llull, Maestro Eckhart, Juan Duns Escoto; siglo XIV: Nicolás de Autrecourt, Juan Ruysbroek, Guillermo de Ockham, Juan Buridán, Nicolás de Oresme.

  • Nacionalismos versus Estado

    Ignacio Escañuela Romana

    Arendt analizó el problema de los nacionalismos versus el Estado, la confrontación entre la nación como conjunto de personas con derechos frente al Estado como derechos y libertades para todos. La tragedia de la política española actual está en que no parece haber Estado que podamos compartir todos y sí muchos nacionalismos para enfrentarnos. Como si el Estado fuese simplemente aquello adónde ir para sacar ventajas, y no un marco jurídico y político para compartir derechos y libertades.

  • Desde la Ilustración

    Ignacio Escañuela Romana

    El filósofo está obligado a defender las ideas de justicia y libertad. Y a hacerlo con libertad de expresión completa. Si limita lo que dice, falta a las obligaciones establecidas desde la Ilustración, consigo mismo y con la sociedad.

    The philosopher is obliged to defend the ideas of justice and freedom. And to do so with complete freedom of expression. If he restricts what he says, he fails in the obligations he has assumed since the Enlightenment, both to himself and to society.

  • Qué es la Ilustración?

    Ignacio Escañuela Romana

    Kant, I. ¿Qué es la Ilustración?. Foro de Educación, n.º 11, 2009, pp. 249-254. Texto tomado de Kant, I. Filosofía de la Historia. Madrid, Fondo de Cultura Económica, 2000, 25-37. «Was ist Aufklärung?» publicado en diciembre de 1784 por el periódico Berlinische Monatsschrift.

    Foucault, M. (2006). Sobre la Ilustración. Estudio preliminar de Javier de la Higuera. Traducción de Javier de la Higuera, Eduardo Belloy, Antonio Campillo. Madrid: Editorial Tecnos.

    Que contiene los tres textos en los que Michel Foucault se planteó el texto kantiano:

    «Qu’est-ce que la critique ? Critique et Aufklärung». Conferencia pronunciada por Michel Foucault en la Société Française de Philosophie el 27 de mayo de 1978. Publicada en el Bulletin de la société française de philosophie, 84ème année, n°2, Abril-Junio 1990.

    «Qu’est‑ce que les Lumières?». Transcripción, revisada por el autor, del curso del 5 deenero de 1983 en el Collège de France. Publicado por primera vez en Magazine Littéraire, nº 207, mayo de 1984, pp. 35-39.

    «What is Enligthenment?». Conferencia en Berkeley, otoño de 1983. El texto apareció por vez primera en Rabinow (P.), ed., The Foucault Reader, New York, Pantheon Books, 1984, pp. 32-50. La versión original francesa, «Qu’est-ce que les Lumières?» en Magazine Littéraire, dossier «Kant et la modernité», nº 309, abril de 1993, pp. 61-74.

  • Love, lentils, AI

    Ignacio Escañuela Romana

    Artificial intelligence can do many things, but it has no meaning. It can give the recipe for lentils, but it does not know what lentils are. It can indicate what is associated with these characters (or word), but it does not know how to taste them. It can give the forecast of rain, but it does not know what rain is, much less the sound and the little touches we feel with the drops falling from the trees in the forest. Love is just a set of 0’s and 1’s to it. Nothing more. It is not what Walt Whitman cried out for man: «And whoever walks a furlong without sympathy walks to his own funeral drest in his shroud».

  • Los tres mundos de Popper

    Ignacio Escañuela Romana

    Los tres mundos teorizador por Karl R. Popper son los siguientes:

    Mundo 1.

    Mundo uno. Conjunto de objetos físicos, como los cuerpos, los átomos, las partículas subatómicas, etc. Es el mundo de la materia u objetos físicos.

    El mundo dos. Surge a partir del uno en la Tierra, por la evolución de la vida. Es el mundo de las experiencias subjetivas o consciencia. Percepciones, sentimientos, las emociones, las sensaciones, etc.

    Mundo tres. El lenguaje (simbólico, en términos de Cassirer) creó el mundo tres.

    El mundo tres de Karl Popper es el mundo de los productos de las dos funciones superiores del lenguaje. Está formado por problemas, las teorías, argumentos, demostraciones: ideas abstractas enlazadas.

    En este mundo se trazan problemas y teorías para resolverlos, así como argumentos críticos sobre la validez de las teorías. En este nivel se da la ciencia. En el mundo tres los objetos son reales. Una teoría científica es real y puede tener fuertes efectos reales (vacunas, coches, casas, producción de…, armamento, antibióticos, etc). Como sociedad, como individuos, vivimos en este mundo tres.

    Ojo, Kant no distinguiría entre los mundos 1, 2 y 3, en el sentido en que la cosa en sí no es cognoscible. Descartes lo consideraba todo como contenido de consciencia, sometido al método para alcanzar la verdad. Hegel propondría una mediación dialéctica entre el mundo 3 entendido de dos formas, como social y como lingüístico, y el mundo 1, sobre el que ejercemos la acción tecnológica o económica.

    (Fuente utilizada sobre Popper:

    http://www.open-science-repository.com/Karl-Popper-world-three.html)

  • Filosofía de la ciencia: algunos temas, ejemplos

    Ignacio Escañuela Romana

    Explicación, predicción y retrodicción en filosofía de la ciencia. Hipótesis y confirmación (observación, experimentación). Algunos ejemplos.

  • Amor y lentejas en la IA

    Ignacio Escañuela Romana

    La inteligencia artificial puede hacer muchas cosas pero no tiene significados. Puede dar la receta de las lentejas, pero no sabe qué sean las lentejas. Indica lo asociado a esos signos, pero no sabe degustarlas. Puede dar el pronóstico de lluvia, pero no sabe qué sea la lluvia, mucho menos el sonido y los pequeños toques que sentimos con las gotas al caer desde los árboles, en el bosque. Amor es sólo un conjunto de 0s y 1s para ella. Nada más. No es lo que Walt Whitman exclamó para el hombre: «Y quien camina una legua sin amor, camina a su propio entierro envuelto en su sudario».

  • Inteligencia artificial: ¿inteligente?

    Ignacio Escañuela Romana

  • En la dualidad de la historia

    Ignacio Escañuela Romana

    El hombre antiguo vivía en un lugar suyo y de otros, formando comunidades con identidad. Pertenecía a esa sociedad y a ese entorno, como se es y se piensa. Sí, un apéndice, pero con su propia verdad y su voz. No era un nombre, sino un apodo definitorio y su familia era un linaje. Vivía en la necesidad y en la inseguridad, mas lo aceptaba como un hecho más de la naturaleza implacable. Aunque le dolía, sí, desesperaba de su condición.

    No, no era bueno por naturaleza, la guerra existe desde que el hombre aprendió a reconocerse y a fabricar y modificar su ambiente. No, no había igualdad estricta, porque el poder está presente en todas las sociedades, desde que fueron creadas como un determinado de la historia.

    Sí, quería prosperar. A menudo, la tradición de su lugar le pesaba como un fardo y despotricaba.

    Entonces llegó la modernidad. No fue el primer paso, pero sí uno diferencial y relevante. Su espíritu es la regla y la uniformidad, somete naturaleza y hombres a regularidades justificadas. El hombre se siente dueño de sí mismo y de su condición. Es el Ulises de Adorno y Horkheimer. El dominio dejó de ser algo anecdótico y tradicional para pasar a estar sometido a una nueva legitimación. Entonces, el hombre pensó que acariciaba la inmortalidad y la omnipotencia, y encumbró la ciencia como instrumento eficaz, una segunda naturaleza, una verdad indubitable, aunque en teoría incierta.

    La regla, la propiedad de adecuación universal a una regularidad establecida, estudiada y fundada, borró las identidades locales y familiares, así como la personal. Había perdido el valor único y el hecho de ser, en el tiempo, como la naturaleza, ahora, no obstante, puesta enfrente como enemiga de la que extraer utilidades. Lo específico se difumina en el tribunal del orden, el valor a obtener, el instrumento sometido a mi poder. El Estado aniquila el derecho de familia de Antígona y la obliga a desaparecer.

    Nada parece entonces imposible. La ciencia nos promete el paraíso de la eternidad y la relegación de la enfermedad al olvido. Vivimos como casos, nos hemos definido como ejemplos, nos hemos concentrado en poseer, instrumentalizar el tiempo; anularlo y someter al mundo al deseo. Las comunidades han desaparecido, sólo quedan las aglomeraciones de individuos. El apodo se perdió, se conserva la etiqueta. A cambio, el horror a la muerte y la enfermedad, porque ahora aspiramos a su derrota, y la alienación de mi significado como posesión de otros y otras personas. Leo, pues, los libros de historia y me asombro de cómo las personas podían ser felices y desear, amar y trabajar, en medio de la calamidad y con la muerte presente. Epidemias como la peste negra, en medio de la impotencia humana. Aunque sé que en el futuro, espero, generaciones que ni imagino se preguntarán cómo podía yo aceptar enfermedades y realizar tantos trabajos físicos, y tener tantas fallas físicas y psicológicas. Posiblemente en un mundo de una nueva especie, perfecta y casi inmortal. Si antes no nos hemos aniquilado a nosotros mismos. ¿Podrán comprender el mundo de un ser mortal y privado?

    Pero es cierto, también, que me levanto y existo, y sé que mi presencia en lugares por lo que paso, trabajo y vivo, es circunstancial, un engranaje más. La clasificación. En una sociedad, además, donde el poder de unos sobre otros es cada día más fuerte y la obligación de rendir, y ser útil y eficiente, me persigue todo el día, y la noche.

    Reflexiono y me doy cuenta de que esto está empezando, que vamos corriendo hacia el control de la naturaleza y la sociedad, la transformación del hombre y la estabulación del tiempo, en medio, sí, de desastres climáticos y guerras, ante esa realidad tan terrible que tanto nos define como hambrunas y enfermedades superadas para millones de congéneres iguales a nosotros.

    Entonces paseo tranquilamente y siento que soy, ese cogito cartesiano del que tengo certeza, y me esfuerzo en sentir esa existencia.

    https://philarchive.org/rec/ROMELD

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